El Gobierno del presidente Donald Trump habría realizado aproximadamente 980,000 deportaciones entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026, según una estimación del Migration Policy Institute (MPI).
El cálculo incluye expulsiones formales y devoluciones ejecutadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La información fue recopilada a partir de datos obtenidos mediante solicitudes de acceso a la información.
De acuerdo con el informe, el 69 % de las personas deportadas había sido interceptado inicialmente en la frontera, mientras que el 31 % correspondía a inmigrantes detenidos en el interior del territorio estadounidense.
El análisis también señala que aproximadamente el 20 % de las personas deportadas tenía alguna condena penal.
El MPI aclara que la existencia de cargos pendientes o de una infracción migratoria no equivale necesariamente a tener una condena por un delito.
Las cifras reflejan el alcance de las operaciones migratorias desarrolladas durante el período analizado por la Administración Trump.




