Ciudad de Guatemala, 9 de julio de 2025 — Una serie de sismos registrados entre el 8 y 9 de julio sacudió violentamente gran parte del territorio guatemalteco, provocando víctimas mortales, decenas de heridos y daños materiales de consideración en varias comunidades del país.
Según los reportes oficiales y medios internacionales, entre 2 y 6 personas han perdido la vida, sin que hasta ahora se confirme una cifra definitiva. Las víctimas fueron localizadas principalmente en los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Suchitepéquez, zonas donde los temblores causaron derrumbes y desprendimientos de rocas.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) reportó la atención de al menos 79 emergencias, entre ellas colapsos estructurales y viviendas inhabitables. Más de 60 inmuebles han sido evaluados con daños, incluyendo 52 con destrucción severa, mientras otras 10 viviendas han sido declaradas en riesgo inminente.
En cuanto a los lesionados, se estima que más de 20 personas resultaron heridas, ya sea por escombros, caídas o crisis nerviosas al momento de los temblores. Equipos de primeros auxilios y cuerpos de socorro han sido desplegados en las zonas más golpeadas.
El INSIVUMEH confirmó que se trata de un enjambre sísmico, encabezado por tres eventos principales —el mayor de ellos de magnitud 5.6— y acompañado por más de 30 réplicas perceptibles. En total, se han registrado más de 100 sismos en las últimas 24 horas, algunos con epicentro cerca de la capital.
Los daños se extienden también a edificaciones históricas, escuelas y tramos carreteros afectados por deslizamientos de tierra. En respuesta, las autoridades han declarado alerta anaranjada, suspendido las clases presenciales y llamado a la población a mantenerse informada y preparada ante nuevas réplicas.
La situación continúa en evolución mientras las autoridades evalúan daños estructurales y refuerzan la asistencia humanitaria a las familias damnificadas.




