9 de septiembre de 2025. Una nueva escalada de tensiones sacudió este martes al Líbano luego de que un dron israelí atacara un vehículo al sur de Beirut, específicamente entre las localidades de Jiyé y Barja, a unos 30 kilómetros de la capital. La Agencia Nacional de Información (ANI) del Líbano confirmó que el ataque tuvo lugar cerca de una mezquita, donde una pequeña carrocería quedó completamente calcinada tras impactar contra un muro.
Este nuevo bombardeo ocurre menos de 24 horas después de que Israel lanzara varios ataques en la región del Hermel, al noreste del país, que dejaron al menos cinco muertos y cinco heridos, según datos del Ministerio de Salud libanés.
Hezbollah en la mira
A través de la red social X, el portavoz árabe del ejército israelí, Avichay Adraee, afirmó que la ofensiva estaba dirigida contra “varios sitios del Hezbollah”, incluyendo posiciones de la fuerza Radwan, considerada la unidad de élite del grupo chií proiraní.
Desde el 27 de noviembre de 2024, rige un alto al fuego oficial que puso fin a la guerra entre Israel y Hezbollah. Sin embargo, Israel continúa realizando ataques selectivos bajo el argumento de prevenir el rearme del grupo, que mantiene una alianza estratégica con Hamas, el movimiento palestino.
Condena del gobierno libanés
El presidente libanés, Joseph Aoun, emitió un comunicado condenando con firmeza las ofensivas israelíes. Los ataques coinciden con el inicio de un controvertido plan del ejército libanés para desarmar a Hezbollah, en cumplimiento con exigencias internas y presiones internacionales.
Aunque debilitado tras el conflicto con Israel, Hezbollah sigue representando una fuerza militar importante dentro del país y su desarme plantea serios riesgos de inestabilidad política y social en una nación ya marcada por múltiples crisis.




