Massachusetts, Estados Unidos. — Autoridades federales desarticularon una red de fraude que operaba mediante el uso de identidades robadas, en un esquema que habría generado pérdidas superiores a 1.1 millones de dólares en programas financiados con fondos públicos.
La operación fue encabezada por agentes de Homeland Security Investigations y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, quienes confirmaron que nueve personas fueron acusadas por su presunta participación en la estructura delictiva.
De acuerdo con las investigaciones, los implicados habrían sustraído identidades de ciudadanos estadounidenses residentes en Puerto Rico, utilizando esta información para obtener documentos oficiales como licencias de conducir y, en algunos casos, pasaportes.
Con estos documentos, la red accedía de manera fraudulenta a beneficios estatales y federales, incluyendo programas como el Seguro Social, SNAP y MassHealth, destinados a personas en situación de vulnerabilidad.
Las autoridades indicaron que el caso continúa en proceso judicial, mientras se desarrollan diligencias para determinar el alcance total del fraude y posibles implicados adicionales.
El operativo forma parte de los esfuerzos federales para combatir delitos financieros y proteger la integridad de los programas de asistencia pública en Estados Unidos.





