Estados Unidos. — Un análisis de la Universidad de California, Berkeley reveló un aumento significativo en las detenciones migratorias realizadas en espacios públicos durante el primer año del nuevo mandato del presidente Donald Trump.
De acuerdo con el informe del Proyecto de Datos sobre Deportaciones, las detenciones ejecutadas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se incrementaron en un 1,000%, multiplicándose por once en comparación con períodos anteriores.
El estudio destaca que este crecimiento representa un cambio en la estrategia migratoria, donde las detenciones en calles, tribunales y oficinas se han vuelto más frecuentes.
Asimismo, señala que la proporción de personas arrestadas sin antecedentes penales también aumentó considerablemente, registrando un incremento del 770%, lo que sugiere una ampliación en los criterios de aplicación de operativos.
Expertos consideran que esta tendencia refleja una transformación en las prioridades de control migratorio, con un enfoque más amplio en la detención de personas en situación irregular, independientemente de su historial.
El informe ha generado debate entre sectores políticos y organizaciones defensoras de derechos humanos, que cuestionan el impacto de estas medidas en comunidades migrantes.




