El Juzgado Segundo de Paz de Santa Ana autorizó la conciliación para Óscar Orlando R. B., de 28 años, y Medardo M. M., de 20, acusados de los delitos de hurto y daños agravados.
Según el proceso judicial, ambos ingresaron el 28 de abril de 2026 a una vivienda deshabitada ubicada en el caserío Los Mendoza, cantón El Ranchador, propiedad de una mujer que reside en el extranjero.
La víctima recibió una alerta de las cámaras de videovigilancia instaladas en la vivienda y, al revisar las imágenes, identificó a uno de los sospechosos y reconoció al otro por un tatuaje mientras escapaban con una de las cámaras.
De acuerdo con la investigación, el dispositivo continuó grabando incluso después de ser sustraído, captando a los involucrados manipulándolo en una zona rural y posteriormente dentro de una vivienda. La afectada incluso logró comunicarse con ellos a través de la cámara para exigir su devolución, pero al darse cuenta de que seguían siendo grabados, los acusados destruyeron el aparato.
Durante la audiencia inicial, ambos imputados acordaron pagar $100 cada uno a la víctima y se comprometieron a no acercarse a ella durante un período de tres meses.
La denuncia fue presentada por la madre de la afectada ante la Policía Nacional Civil luego de recibir los videos enviados desde el extranjero.




