WASHINGTON, D.C., Estados Unidos.– El Gobierno de Estados Unidos anunció la adquisición de dos de los centros de detención para inmigrantes más grandes del estado de California, como parte de su estrategia para ampliar la capacidad de alojamiento de personas bajo custodia migratoria y fortalecer la ejecución de las políticas de control migratorio.
De acuerdo con la información oficial, la operación está valorada en aproximadamente 1,500 millones de dólares e incluye las instalaciones de Otay Mesa, ubicada cerca de la frontera con México, y California City. En conjunto, ambos centros tienen capacidad para albergar a más de 4,500 personas.
Las autoridades estadounidenses señalaron que la medida busca incrementar la infraestructura destinada a los procesos de detención y deportación de personas que se encuentran bajo procedimientos migratorios.
El anuncio se produce en medio del debate sobre las condiciones en los centros de detención administrados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por las condiciones de algunas instalaciones y han solicitado una mayor supervisión.
Asimismo, en los últimos meses se han conocido reportes sobre personas fallecidas mientras permanecían bajo custodia migratoria y sobre centros que, según diversas denuncias, no habrían sido inspeccionados durante más de un año, situación que ha generado llamados para reforzar los mecanismos de control y transparencia.
Hasta el momento, el Gobierno de Estados Unidos sostiene que la ampliación de la infraestructura forma parte de las acciones para fortalecer la gestión del sistema migratorio y atender el incremento de personas sujetas a procedimientos de detención.




