Texas, EE. UU. – 7 de julio de 2025. La tragedia golpea con fuerza el centro de Texas tras unas devastadoras inundaciones que, desde el pasado viernes, han cobrado la vida de más de 80 personas, incluyendo al menos 27 niñas y monitores en un campamento de verano. Las autoridades locales y federales se enfrentan ahora a una ola de críticas por la lentitud en la respuesta y los recortes a los sistemas de alerta meteorológica.
El condado de Kerr, conocido por su turismo y apodado “la zona de las inundaciones súbitas”, fue el más afectado. En ese lugar, el río Guadalupe experimentó una subida repentina de entre seis y nueve metros, arrasando caminos, viviendas y centros de veraneo. Entre las víctimas, se encuentra un grupo del campamento cristiano Camp Mystic, donde el luto es profundo.
Otros condados como Travis, Williamson y Burnet, cercanos a Austin, también reportaron fallecidos. Expertos señalan que la geología del suelo calcáreo en estas zonas aceleró el escurrimiento del agua y la violencia de las corrientes tras saturarse el terreno.
A pesar de que el Servicio Meteorológico Nacional emitió las primeras alertas desde el jueves por la tarde, muchas de las advertencias más severas llegaron en la madrugada, cuando gran parte de la población dormía. Las alertas a teléfonos móviles con nivel de “emergencia por inundación súbita” fueron activadas a las 4:00 y 5:30 a.m., en algunos casos demasiado tarde.
La catástrofe ha puesto nuevamente en el centro del debate los recortes presupuestarios aplicados a la NOAA, la agencia encargada de monitorear y alertar sobre fenómenos climáticos. En febrero, bajo órdenes de la comisión DOGE dirigida por Elon Musk, cerca del 10% del personal fue despedido, debilitando la capacidad operativa de los servicios meteorológicos.
El presidente Donald Trump aseguró que su gobierno actúa en colaboración con autoridades locales y que la ministra de Seguridad Interior, Kristi Noem, ya se encuentra en la zona. Trump afirmó que más de 850 personas han sido rescatadas hasta el momento y que visitará el área afectada en los próximos días. Noem, por su parte, activó a la FEMA, la agencia federal de manejo de desastres, que había sido objeto de propuestas de eliminación a principios de año.
Mientras tanto, las labores de búsqueda continúan y el país se pregunta si esta tragedia pudo haberse evitado con un sistema de alerta más robusto y un mayor compromiso federal en la prevención de desastres naturales.




