El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ha planteado una nueva normativa que podría pausar por varios años la entrega de permisos de trabajo a solicitantes de asilo en Estados Unidos.
Según la propuesta, la agencia argumenta que el sistema enfrenta una acumulación superior a 1.4 millones de casos pendientes, lo que, a su juicio, ha convertido el asilo en una vía utilizada para obtener autorización laboral mientras se procesan las solicitudes.
El plan contempla que la adjudicación de permisos de empleo se detenga automáticamente cuando el tiempo de procesamiento supere los 180 días. De acuerdo con la iniciativa, la medida busca eliminar incentivos para presentar solicitudes consideradas sin fundamento con el objetivo principal de acceder a un estatus laboral temporal.
Además, la normativa ampliaría de seis meses a un año el período de espera obligatorio antes de que un solicitante pueda presentar la petición de autorización de empleo.
Hasta el momento, la propuesta no ha sido implementada y deberá seguir el proceso regulatorio correspondiente, que incluye la publicación oficial y la posibilidad de recibir comentarios públicos antes de su eventual aprobación.
Analistas migratorios señalan que la medida podría tener un impacto significativo en miles de personas que dependen de la autorización de empleo mientras esperan la resolución de sus casos de asilo.




