Waterbury. — Autoridades de Estados Unidos informaron sobre la captura de Danny Granados-García, un salvadoreño señalado como presunto miembro de la estructura criminal MS-13 y requerido por la justicia de El Salvador por el asesinato de un pastor.
El operativo fue ejecutado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), a través de su división de operaciones de deportación, en coordinación con el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
De acuerdo con el reporte oficial, el detenido había ingresado a Estados Unidos siendo menor de edad no acompañado por la zona del Valle del Río Grande, en Texas, y posteriormente fue liberado mientras se desarrollaban procesos migratorios.
Las autoridades indicaron que, aunque no registraba antecedentes penales en Estados Unidos, era considerado un objetivo prioritario debido a señalamientos en su país de origen por un delito grave.
Granados-García fue ubicado durante una operación dirigida en Connecticut y ahora enfrenta un proceso migratorio que podría derivar en su deportación hacia El Salvador, donde es requerido por las autoridades judiciales.
El caso se enmarca en los operativos conjuntos que buscan ubicar a personas con órdenes pendientes en otros países, especialmente vinculadas a delitos de alto impacto.





