ESTADOS UNIDOS. El Gobierno de Estados Unidos registró durante julio más de 50,000 detenciones de inmigrantes, la cifra mensual más alta desde el regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca, según confirmó un alto funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
De acuerdo con la información oficial, el incremento forma parte de la estrategia de la actual administración para alcanzar un promedio de 2,000 arrestos diarios, mediante la ampliación de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que incluyen intervenciones en aeropuertos y otros puntos del país.
Las autoridades estadounidenses sostienen que estas acciones están enfocadas en personas que representan un riesgo para la seguridad pública. No obstante, diversos estudios citados por organizaciones especializadas señalan que una parte importante de los detenidos no registra antecedentes penales.
En paralelo al aumento de los operativos, organizaciones defensoras de los derechos humanos han manifestado preocupación por reportes sobre el uso de la fuerza durante algunos procedimientos y por los fallecimientos ocurridos bajo custodia de ICE.
Asimismo, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos solicitó una investigación independiente sobre estos casos y expresó inquietud por la transparencia en las actuaciones de las autoridades migratorias.




