El gobierno de Canadá dio un paso atrás este domingo y canceló la entrada en vigor del impuesto digital del 3% que buscaba cobrar a empresas como Google, Apple, Meta, Amazon y Microsoft. La decisión llega tras la ruptura abrupta de las negociaciones comerciales por parte del presidente Donald Trump.
“Canadá ha cedido. Trump sabe cómo negociar y lo ha demostrado”, declaró la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una rueda de prensa en Washington. Añadió que la propuesta fiscal canadiense era un error que perjudicaba directamente a las empresas tecnológicas estadounidenses.
La llamada Tasa sobre Servicios Digitales (TSN) debía entrar en vigor este 1 de julio, afectando los ingresos generados por publicidad en línea, comercio electrónico y recolección de datos. Aunque ya había sido aprobada en 2024, Trump la calificó de “golpe directo” contra EE.UU. y amenazó con represalias arancelarias en un plazo de siete días.
Durante el fin de semana, el mandatario redobló su ofensiva, sugiriendo nuevamente que Canadá es “el Estado 51” de Estados Unidos, en una frase que ya ha causado tensión diplomática en el pasado.
Canadá espera que, con esta retirada, se reanuden las conversaciones comerciales, pero muchos analistas cuestionan si la decisión no marca un precedente peligroso: ceder ante la presión directa del gobierno estadounidense.




