MADRID / BRUSELAS — 18 de agosto de 2025.
España enfrenta su peor temporada de incendios forestales en décadas, con más de 138,000 hectáreas calcinadas hasta el 10 de agosto, y cifras no oficiales que ya superan las 344,000 hectáreas, según datos del sistema europeo Copernicus. Las regiones más golpeadas incluyen Galicia, Castilla y León, Asturias y Extremadura, donde más de 40 focos activos mantienen en vilo a la población y a los equipos de emergencia.
Las autoridades han confirmado al menos cuatro muertes, incluyendo la de un bombero, y miles de evacuados en localidades cercanas a los Picos de Europa. La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplegado más de 500 efectivos para apoyar labores de contención, mientras que el presidente Pedro Sánchez ha propuesto un pacto de Estado sobre cambio climático, reconociendo que la crisis supera los límites regionales y exige coordinación nacional.
La ola de calor, con temperaturas que han superado los 42°C, ha intensificado el riesgo en todo el país. Expertos señalan que, pese a contar con medios de extinción comparables a los de California, España carece de una estrategia efectiva de prevención y gestión forestal, lo que agrava la “paradoja de la extinción”: apagar más incendios pero prevenir menos.
Europa también arde
España no está sola. El sur de Francia, Italia, Portugal y Grecia también reportan incendios de gran magnitud. En particular, los departamentos de Drôme y Gard en Francia han movilizado miles de bomberos, mientras que en Italia, los incendios en Calabria y Sicilia han obligado al cierre de autopistas y la evacuación de campamentos turísticos.
La Unión Europea ha activado su Mecanismo de Protección Civil en más de 16 ocasiones este año, desplegando medios aéreos y apoyo logístico entre países. Se trata del mayor esfuerzo conjunto europeo contra incendios desde que existe el sistema.
Con el cambio climático acelerando patrones extremos de calor y sequía, los gobiernos europeos enfrentan una nueva normalidad: temporadas de incendios cada vez más largas, agresivas y destructivas.




