MOSCÚ, 12 de septiembre 2025. Las autoridades rusas informaron este viernes la interceptación y destrucción de 221 drones lanzados por Ucrania durante la noche, en lo que representa uno de los mayores ataques aéreos con drones desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022. El Ministerio de Defensa ruso precisó que nueve drones fueron derribados en la región de Moscú y 28 en los alrededores de San Petersburgo, donde uno de los aparatos logró incendiar un barco en el puerto de Primorsk, en el mar Báltico. Las autoridades locales aseguraron que el fuego fue controlado sin derrame de petróleo.
La ofensiva ucraniana ocurre en vísperas de las maniobras militares conjuntas “Zapad-2025”, que inician este viernes cerca de Minsk, en Bielorrusia, y movilizarán miles de efectivos de la alianza ruso-bielorrusa. Este ejercicio es el primero desde el estallido del conflicto, mientras que en 2021 había reunido a unos 200,000 soldados rusos poco antes de la ofensiva a gran escala contra Ucrania.
Por su parte, Ucrania ha intensificado en las últimas semanas los ataques nocturnos con drones contra infraestructuras petroleras en territorio ruso, un sector estratégico bajo presión por las sanciones occidentales. Habitualmente, estos ataques consistían en decenas de drones, pero la magnitud de la última ofensiva supera ampliamente los precedentes.
El ataque masivo coincide con un clima de creciente tensión en Europa del Este. Esta semana, la incursión de drones rusos en territorio polaco —miembro de la OTAN— llevó a Polonia, Lituania y Letonia a reforzar su seguridad y restringir el tráfico aéreo. La región permanece en alerta máxima ante la escalada y la proximidad de las maniobras militares rusas y bielorrusas.




