El buque ruso Arctic Metagaz, cargado de gas natural licuado, se hundió en el mar Mediterráneo, entre Libia y Malta, luego de registrarse “explosiones repentinas” de origen aún no determinado, según informaron autoridades libias.
De acuerdo con los reportes preliminares, tras las detonaciones se produjo un incendio que derivó en el naufragio de la embarcación.
Por su parte, el Ministerio de Transporte de Rusia afirmó que el gasero fue atacado mientras se dirigía desde el puerto de Múrmansk con carga despachada “conforme a los requisitos internacionales”. Moscú atribuyó el incidente a embarcaciones ucranianas no tripuladas y señaló que el hecho no debe pasar desapercibido para la comunidad internacional.
El centro de socorro libio confirmó que los 30 tripulantes fueron rescatados y se encuentran en buen estado de salud.
Cabe señalar que la embarcación figura entre los casi 600 buques sancionados por la Unión Europea en el contexto de las medidas restrictivas aplicadas contra Rusia.
Las circunstancias del incidente continúan bajo investigación.





