TALLAHASSEE, Florida, Estados Unidos.– El estado de Florida cerrará el centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz”, una instalación que se convirtió en uno de los símbolos de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump.
El gobernador Ron DeSantis informó que el centro ya no alberga personas detenidas y aseguró que, durante su funcionamiento, contribuyó al procesamiento y deportación de casi 21,000 inmigrantes, quienes actualmente permanecen bajo custodia del Gobierno federal en otras instalaciones.
Según las autoridades estatales, el cierre responde a la conclusión de las operaciones del centro, mientras los inmigrantes procesados continúan bajo la jurisdicción de las agencias federales correspondientes.
La decisión se produce en medio de cuestionamientos por el alto costo de operación de la instalación, así como de demandas presentadas por organizaciones ambientalistas y grupos defensores de los derechos de los inmigrantes. Además, coincide con el inicio de la temporada de huracanes en Florida, un factor que también ha sido mencionado en el contexto del cierre.
El centro fue utilizado como parte de las estrategias de control migratorio implementadas en coordinación con las autoridades federales, en un período marcado por el endurecimiento de las políticas de inmigración en Estados Unidos.




