El Congreso del estado de Sinaloa aprobó por unanimidad la licencia temporal del gobernador Rubén Rocha Moya, quien se apartará de sus funciones por más de 30 días mientras enfrenta señalamientos de autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La decisión fue tomada en una sesión extraordinaria, en un contexto político tenso y con el objetivo de permitir que las investigaciones avancen sin interferencias.
El mandatario ha rechazado las acusaciones y aseguró que su salida responde a la necesidad de facilitar el proceso legal. Mientras tanto, el Congreso estatal deberá definir quién asumirá como gobernador interino durante su ausencia.
El caso ha generado atención tanto en México como en Estados Unidos, especialmente en un contexto marcado por la violencia en la región y los señalamientos contra otros funcionarios.




