San Salvador, 13 agosto, Redacción Nexos) — El Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador instaló este miércoles el juicio penal contra el exalcalde capitalino Ernesto Muyshondt y el exministro de Justicia y Seguridad Benito Lara, acusados de haber sostenido negociaciones con estructuras criminales para obtener apoyo electoral durante los comicios de 2014 y 2015.

Ambos enfrentan los delitos de fraude electoral y agrupaciones ilícitas, en un proceso que ha captado la atención nacional por la gravedad de las acusaciones y el perfil político de los implicados. El juicio incluye también a Arístides Valencia (exministro de Gobernación), el periodista Paolo Lüers y Wilson Alvarado, señalados como partícipes de los encuentros clandestinos.
Muyshondt, exdirigente del partido ARENA y quien actualmente guarda prisión en el penal de Ilopango, participa de forma virtual. Por su parte, Benito Lara, exministro bajo el gobierno del FMLN, compareció presencialmente y declaró a la prensa que espera un proceso “transparente y apegado a derecho”, negando cualquier vínculo con estructuras delincuenciales.
Según la Fiscalía General de la República, los acusados habrían ofrecido beneficios a cabecillas de pandillas a cambio de respaldo electoral. Se espera que durante el juicio declaren testigos criteriados bajo el nombre clave de “Noé” y “Salomón”, quienes supuestamente presenciaron las reuniones.
El periodista Paolo Lüers, declarado en rebeldía, envió una carta al tribunal afirmando que no se defenderá, por considerar que el juicio tiene motivaciones políticas. Los otros acusados ausentes también fueron declarados prófugos por el tribunal.
El juicio, que se extenderá hasta el 22 de agosto, podría marcar un precedente en los esfuerzos del Estado salvadoreño por sancionar los pactos políticos con grupos criminales, una práctica que en el pasado ha sido denunciada por múltiples sectores, pero rara vez judicializada con rigor.




